Liderar tecnología hoy implica mucho más que elegir lenguajes de programación o gestionar servidores. Requiere visión estratégica, entendimiento del negocio, habilidades humanas y capacidad de ejecución. Sin embargo, incluso los líderes más experimentados pueden cometer errores que frenan resultados, generan frustración y afectan el valor que la tecnología aporta a la organización. A continuación, repasamos los más comunes y cómo evitarlos.
1. No alinear la tecnología con la estrategia del negocio
Error: Adoptar soluciones tecnológicas sin validar si resuelven problemas reales o contribuyen a los objetivos estratégicos.
Cómo evitarlo: Conocé en profundidad el modelo de negocio y los desafíos que enfrenta la organización. Antes de lanzar cualquier iniciativa tecnológica, preguntate: ¿esto mejora ingresos, reduce costos o eleva la experiencia del cliente? Evaluá el impacto y el retorno esperado. La tecnología debe ser un habilitador de la estrategia, no un camino aislado.
2. Crear una cultura de reuniones y microgestión
Error: Llenar las agendas con reuniones y controlar en exceso cada detalle operativo, afectando la productividad y desmotivando al equipo.
Contexto actual: Según un estudio de Microsoft, estamos en la era de menor productividad debido al exceso de reuniones. Desde 2016, las reuniones semanales por persona aumentaron un 153%, reduciendo el tiempo disponible para trabajo profundo y generando agotamiento.
Cómo evitarlo:
-
Evitá reuniones innecesarias, definí objetivos claros y limitá la duración.
-
Liderá con metas y resultados (OKRs), no con control excesivo.
-
Delegá y confiá en tu equipo. Tu rol es habilitar, no supervisar cada paso.
La autonomía impulsa la innovación, y menos reuniones significan más foco.
3. Ignorar la escalabilidad y sostenibilidad de las soluciones
Error: Diseñar sistemas que funcionan en el corto plazo, pero no escalan ni se adaptan al crecimiento o a nuevos requerimientos.
Cómo evitarlo: Pensá en el largo plazo. Evaluá si la arquitectura soporta mayor carga, cambios en el negocio o integración con otras plataformas. La deuda técnica existe, pero debe ser gestionada. Una solución rápida que no escala puede convertirse en un obstáculo caro y difícil de resolver.
4. Descuidar la ciberseguridad
Error: Tratar la seguridad como un tema secundario o asumir que los ataques solo afectan a grandes empresas.
Realidad actual: Los ciberataques en Argentina y la región están creciendo. Según el informe del CERT.ar, en 2023 se reportaron 379 incidentes de seguridad, con el 75% relacionados a phishing (Fuente: CERT.ar). Además, durante el primer trimestre de 2024 se registraron más de 262 millones de intentos de ciberataques en Argentina, según datos de Fortinet (Fuente: El Cronista).
Cómo evitarlo:
-
Integrá la seguridad desde el diseño (security by design).
-
Mantené sistemas actualizados y auditá vulnerabilidades.
-
Capacitate y formá al equipo sobre amenazas como phishing y ransomware.
-
Definí un plan de respuesta ante incidentes para actuar rápido.
La ciberseguridad es clave para la continuidad operativa y la confianza del cliente.
5. Subestimar el poder de la formación y la cultura
Error: Subestimar el valor del aprendizaje continuo y de un entorno de trabajo sano y colaborativo.
Cómo evitarlo: Fomentá la capacitación técnica y en habilidades blandas. Promové una cultura de feedback, mejora continua y experimentación. Equipos que aprenden e innovan juntos se adaptan mejor a los cambios y atraen talento. La cultura no es “soft”; es un acelerador estratégico.
Conclusión
Liderar tecnología con impacto significa equilibrar lo técnico con lo humano, lo urgente con lo estratégico, y la ejecución con la visión. Evitar estos errores comunes permite acelerar resultados, potenciar al equipo y posicionar a la tecnología como un verdadero motor de transformación. Hasta la próxima.
